abril 16, 2021

HORA 60

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¿QUE LE PASA A JOSE LUIS CASARES?

El  referente de la Mesa Sindical del Proyecto Nacional de Zona Norte, Jose Luis Casares, tiene unos días de intensos movimientos en el plano político. Por un lado comenzó una escalada por la ruptura de la CGT Zona Norte, y por el otro, quiso salir a aclarar su rol en la Universidad militante de Posse de la cual es parte.

Sin dudas que Casares quedó desplazado del centro de la escena política de un tiempo a esta parte. Fue tal el terreno que perdió que tuvo que terminar aceptando un cargo menor en una Universidad que quedó bajo el manejo total del intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Tal como fuera revelado por este medio, Casares es Secretario de Vinculación Tecnológica y Desarrollo Productivo de la Universidad Nacional Scalabrini Ortiz: una casa de estudio que tras varios años de militancia gremial, él mismo decidió cederle al jefe comunal de San Isidro. A cambio, se hizo con ese carguito menor. Claro que la Universidad maneja un presupuesto de más de 100 millones de los cuales Casares podrá tener conocimiento en detalle y debería alguna vez dar esas explicaciones: esta semana hizo circular un comunicado en el que se expresa sobre la Universidad pero no aclara su rol, ni cómo consiguió ese lugar y muchos menos expresa cómo se financia y mantiene una Universidad que tuvo su domicilio en el despacho del intendente sanisidrense.

PATETICO. ¿Casares sabrá que pasa con la plata de la Universidad?

Como si esto fuera poco, Casares ahora también decidió hacer una extraña maniobra política. Aliado con Oscar Ruggero -el secretario de FOETRA Zona Norte- y con el aval político de Posse, presentó la Agrupación CGT Zona Norte Saul Ubaldini. Sí, decidió ponerle el mismo nombre que la Confederación General de los Trabajadores a una agrupación de poca monta pero con un objetivo ambicioso: busca «hacerse» nuevamente del sello que no le pertenece para generar rupturas internas y proclamarse nuevamente como el hombre fuerte de los trabajadores. Eso sí, en casi dos décadas de su conducción en la región los trabajadores no llegaron a verse representados en absoluto.

¿AGRUPACION O CENTRAL OBRERA? Rara iniciativa de Casares para confundir.

La verdad es que la política sorprende constantemente. Con el fracaso de la Mesa Política Sindical, obteniendo solo lugares políticos para sus familiares, y con la única banca de concejal para su esposa -Milena Lamonega- daría la sensación que se está ante el ocaso político de Casares.

Una curiosidad más de un hombre que supo tener su espacio pero sobre él que hoy cabe preguntarse que le anda pasando. Los finales son siempre dolorosos y él ya empezó a vivir el suyo.