POSSE SIN MEMORIA: DE SER EL RADICAL MAS AMARILLO A ENOJARSE CON EL PRO

Hora 60

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, continua de campaña por la presidencia del radicalismo bonaerense que se desarrollará en los próximos meses. El jefe comunal decidió levantar la bandera de la necesidad de una UCR que no sea sumisa dentro de la Coalición opositora y critica el paso del partido centenario por la alianza gobernante del 2015 al 2019. Sin embargo, omite algunos recuerdos de su encanto amarillista y su amor por Vidal y Macri.

El proceso político de Posse ha sido de lo más absurdo de la historia provincial. Intendente desde 1999 solo le faltó ser parte de la izquierda para completar la totalidad de los partidos políticos representantivos. En un enunciado rápido Posse fue radical, vecinalista, kirchnerista, denarvadista, massista y macrista o vidalista, como quieran llamarlo. Es que sus siluetas políticas del pasado lo llevan a la falta de legitimidad en el presente. Incluso suena absurdo que hable del radicalismo cuando ha sido uno de los que más ha hecho sufrir al partido con sus desplantes.

La queja del rol de la UCR en el último gobierno no hacen más que ponerlo en ridiculo. Es que durante la gestión de Macri y Vidal, Posse recibió 17 veces a la gobernadora en el distrito para mostrar la gestión y recibir beneficios. Sí, San Isidro fue el distrito que más visitó la gobernadora en su gobierno. ¿Qué habrá pasado que en ese tiempo el intendente no hablaba de sumisión partidaria?

Por sobre el pasado, el enojo de Posse sucede por el presente. Es que su idea de ir por la presidencia del radicalismo pierde fuerza todas las semanas: Maximiliano Abad, su rival de la interna, no deja de construir adhesiones federales y representativas de los boinas blancas. Incluso, el dirigente Ernesto Sanz ve en Abad un posible candidato para las elecciones 2021.

Con todo este escenario, desde el entorno de Posse empiezan a pensar cómo afrontar la interna. Sin ir más lejos, empezó a buscarse una instancia de diálogo que permita acercar posiciones y no disputar la interna: algun nombre cercano al intendente le acercó por estas horas un trabajo que muestra con detalle que la unidad partidaria sería la salida más elegante para el último barón del conurbano.

Lo cierto es que Posse parece haberse olvidado de su pasado amarillista. Hoy pide evitar la sumisión radical al PRO pero se olvida de su presencia 2015-2019. Un grito desesperado para evitar la primera derrota electoral de su historia política.

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