agosto 3, 2021

HORA 60

Lo importante, el contenido

EL PARTIDO CELESTE COMPETIRÁ EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Este 12 de septiembre, cuando los bonaerenses entren al cuarto oscuro para elegir diputados por la Provincia de Buenos Aires, se encontrarán por fuera de la grieta y de la “tercera vía” con la boleta del PARTIDO CELESTE PROVIDA, que por primera vez competirá en una elección, a pocos meses de la legalización del aborto que dividió aguas en la sociedad como en la política.


Los representantes de los pañuelos celestes habían lanzado su partido en 2018, luego del debate que concluyera con el rechazo en el Senado de la Nación, pero no se presentaron a competir sino hasta ahora, con el primer partido político “provida” que cuenta con personería jurídica propia, y cuyo lema de campaña para estas elecciones es “votá por las dos vidas”, en alusión a la vida de la madre y del hijo en gestación.

El espacio se encuentra conformado por los líderes mas relevantes del sector provida, quienes fueron los lanzadores de la insignia de quienes se oponen a la ley del aborto: el pañuelo celeste, y que ahora se lanzan al ruedo político con un espacio propio, encabezado por Ayelén Alancay (vicepresidente de la Fundación Mas Vida, la mas grande entre las organizaciones celestes) quien lidera la lista seguida por el Dr. Raúl Magnasco, presidente del Partido Celeste Provida.


Según Alancay, la propuesta política partidaria es inédita y genera mucha aceptación entre la población, no solamente por tomar la bandera de la defensa del derecho a la vida, sino también porque desde el Partido Celeste se impulsa la “democracia directa”, una suerte de aggiornamiento de la representación que ejercían los griegos, donde todas las propuestas eran sometidas a consulta permanente. “Vinimos a terminar con la política de siempre, esa que comienza en las elecciones, y termina cuando los políticos asumen los cargos y se olvidan de la gente. El pueblo argentino esta cansado de no ser representado por sus representantes. Nosotros no solamente vamos a hacer las cosas diferente, somos diferentes, porque llegamos a la política para cambiar la corrupción y la falta de empatía, por representación real.” afirmó Alancay.


Según algunas encuestas, el potencial del sector provida, que en parte intenta ser disputado por otros espacios, es significativamente interesante, teniendo en cuenta que la mayoría de la población rechaza la legalización y la práctica del aborto, quedando la herida latente merced de las estrategias políticas que buscan apoyarse en la sed de revancha de un sector de los votantes que, lejos de la grieta y del bolsillo, también reclaman a este gobierno haber legalizado el aborto como prioridad mientras mueren mas de 100.000 argentinos por falta de vacunas contra el covid-19.
El aborto, no obstante, es un tema que sigue generando controversia y opiniones encontradas, con marcado apoyo en los sectores mas humildes de la población, y en el otro extremo, en la clase media superior, y además entre los creyentes practicantes, con mayor preponderancia en el sector cristiano evangélico, que ha demostrado una participación muy activa en todas las movilizaciones provida que se dieron a lo largo de estos años. En ese terreno, el Partido Celeste Provida (PCP) juega con ventaja, ya que viene desarrollando un trabajo de campo muy intenso hace dos años, repartiendo alimentos donados, ya que -según dicen- no cuentan con apoyo estatal, además de vincularse a los programas de apoyo a la maternidad vulnerable que viene llevando desde hace tiempo la Fundación Mas Vida, reconocida en todo el mundo.


Al igual que el pañuelo celeste como distintivo de los anti-aborto, que tuvo su origen en la Argentina y hoy es empleado en México, Colombia, Perú, o incluso en Europa, el Partido Celeste también ostenta la marca de “made in Argentina”. Si bien hay antecedentes de partidos ambientalistas en Europa, cuyo principal objetivo era la defensa del ecosistema, la participación en política de un sector específico como el provida resulta inédita, aunque no por ello menos interesante, sobre todo teniendo en cuenta el gran potencial que este debate ha generado a la hora de capitalizar reclamos pendientes de la ciudadanía. Es que en palabras de los dirigentes celestes, el año pasado votaron los diputados, pero ahora vota el pueblo.