¿LLEGA EL MOMENTO DE JORGE MACRI?

Hora 60

Lo que uno te quita, el otro te lo da. En esto no hay colores políticos, tan solo intendentes, gobernadores y presidentes, roles institucionales obligados a convivir. A veces, por la dinámica misma de este extraño país, el reconocimiento llega por donde uno menos lo espera. ¿Será este el caso del primo del presidente?


Un poco de memoria. Jorge Macri dio la primera gran batalla del PRO: fue el primer cacique en conquistar tierras del conurbano para los amarillos. Hoy parece anecdótico, pero fue uno de los grandes logros del espacio. Llevó las ideas centrales, tanto en Obras (el Metrobus, las veredas, puestas en valor) y en formas (marketing, licitaciones, trato con el vecino). Su gestión se destacó con impronta propia y se asentó en el distrito consiguiendo la reelección en medio de la épica de Cambiemos en 2015. Para desgracias de los peronistas, tiene uno de los distritos con la pobreza e indigencia más bajos del país, regala juguetes de aduana sin pedir permiso y útiles para todos.


No es no. Se convirtió en una de las frases de cabecera del movimiento feminista y una constante para Jorge Macri. Vidal le otorgó la presidencia de Bapro en un gran acierto. Lamentablemente, la confianza que le tenía la gobernadora no era la misma que le tenía su primo, quien le negó la creación de un ministerio nacional que se encargará de los asuntos municipales. Tampoco lo dejó ser diputado nacional en 2017, lo que trajo más dolores que calma ante el pésimo desempeño de Esteban Bullrich y Gladys Gonzales.


Un hombre leal. Es difícil comprender el manejo interno de Cambiemos, ¿Por qué le niegan lugar a los mejores? Hombres como Jorge Macri y Federico Pinedo son de los mejor que tiene la política argentina. Hombres de diálogo en serio, de acción, con carisma, con el tiempo de la política en las venas y, por sobre todas las cosas, leales. Jorge, aquel hombre al que rechazaron, fue el elegido para cerrar la nefasta campaña de su espacio en 2019. A sabiendas de la derrota, Jorge recibió a todo ese ejército de mequetrefes que pasaran a la historia como el más tibio, el más inepto, el más temeroso, cobarde y chato de los gobiernos de la democracia y, probablemente, de la historia argentina. Lo hizo con gran altura, sin reproches y con la sangre fría, porque como todo hombre de política, sabe que la historia da revanchas.


Que pierdan es mejor. Hoy, con su primo devastado, con una Vidal que debe esperar hasta 2021 para su reinvención, con un espacio poco sólido y muy golpeado, Jorge Macri reelecto por tercera vez parece ir por todo. Con las primeras batallas del muy economista y poco político Axel kicillof, el intendente logró quedar como el líder (momentáneo) de la oposición y ganó en lo mediático y en lo legislativo. Hoy, su salida de Bapro era obvia, pero también lo beneficia, le da prensa, le da espacio, lo vuelve un enemigo.
Se apellida Macri, solo hace falta que lo conozcan por Jorge. Para esto tiene 4 años y ya comenzó a hacerla tarea desde temprano. Que Jorge crezca es bueno, no solo para su espacio, sino para toda la política, porque tener adversarios de talla vuelve mejor a los de en frente, también.

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