septiembre 17, 2021

HORA 60

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LAS CLASES PRESENCIALES Y LOS PLANTEOS MUNICIPALES: ¿RECLAMO REAL O UN POCO DE HUMO?

La suspensión de las clases presenciales puso en el centro de la escena la actitud de algunos municipios de la oposición. Con el Gobierno de la Ciudad como principal referente opositor del tema, los municipios de San Isidro y Vicente Lopez han tomado la delantera en su planteo sobre la vuelta a clases presenciales pero el escenario general permite pensar si estas posiciones consolidan un reclamo legítimo o se piensa en términos de marketing político.

Lo primero que uno tiene que tener presente -y con claridad- que ningún municipio tiene real autoridad para la declaración de la educación como un elemento esencial. Los decretos o declaraciones en torno a ese planteo surgidas desde un municipio no generan más que confusión: es la Dirección General de Escuelas la que se ocupa del tema de las clases y su suspensión quedó confirmada en la provincia de Buenos Aires. Por supuesto que cualquier acto contrario a esta decisión evidencia una postura demagógica y lamentable.

Posse y Macri en TN hablando de sus infundados decretos de educación esencial.

Lo segundo a tener en cuenta es que la idea de padres auto convocados por la educación tampoco es tan así. Si bien el planteo tiene legitimidad, las marchas, convocatorias y mensajes de redes sociales es nutrido por la coordinación y organización política de la oposición al gobierno nacional y provincial. Solo basta con repasar las listas de padres que piden por las clases presenciales y verán referentes opositores en todos los distritos. Incluso, a comienzo de año los propios intendentes opositores encabezaron las clases abiertas presenciales para pedir la apertura de las aulas. Con total derecho, claro está, pero con falta de firmeza a la hora de esconder un reclamo político en un planteo social.

Intendente de 3 de Febrero y una clase abierta en febrero del 2021.

Lo tercero a considerar pasa por el año electoral. En ningún momento del 2020 se tuvo la fuerza para pedir por la reapertura de las aulas. Es claro que la contienda electoralista de este 2021 cambió la estrategia de más de uno y los municipios no son ajeno a ello. Los que tienen aspiraciones superiores a sus distritos ven en este tema una posibilidad de reposicionamiento automático de cara al proceso electoral venidero.

Lo cuarto es acercar un manto de realidad a aquellos que se horrorizan por la suspensión de las clases de manera presencial. Si bien el anuncio se encuadra en el gravísimo problema comunicacional que tiene el gobierno nacional, lo cierto es que solo una mínima parte de los colegios de gestión privada están cumpliendo con la escolaridad presencial durante todas las semanas (lo hacen, por lo general, en distintos turnos). En contraposición a esto -y lo que gran parte de los padres auto convocados por la educación parecen no reconocer-, la gran mayoría de los colegios y centros educativos no tienen total escolaridad, sino que afrontan una realidad de asistencia a los colegios de una semana sí y una semana no, incorporando un sistema mixto entre lo presencial y lo virtual.

La imagen del nene de noche contra la Quinta de Olivos: es mejor en el aula

Lo quinto -y último- tiene que ver con la lamentable utilización política de los niños frente a los reclamos políticos de los padres. Las imágenes de una nene con la bandera frente a los gendarmes o el famoso chico con el cartel «quiero estudiar para no ser como Kicillof» evidencia el lamentable pensamiento de los padres que exponen a sus hijos. Y eso termina siendo más triste que un chico fuera del aula. Le guste o no, el gobernador actual fue a la escuela primaria, secundaria y a la universidad. Fue ministro de Economía, diputado nacional y ganó una elección -con el voto popular- para ser hoy gobernador. No se trata de defender al sucesor de Maria Eugenia Vidal sino de exponer al padre del chico que hizo ese cartel.

El gobernador si algo hizo fue estudiar: el resto se puede discutir con más fuerza

Más allá de las consideraciones de cada uno la realidad sobre los municipios y las clases parecen más un esquema de marketing política que la búsqueda de una política pública concreta.

Lo cierto es que los chicos deben estar en las aulas cuanto antes, pero la realidad demuestra que el cuidado de la salud debe ser un pilar de la sociedad que se viene. En tal caso, el desafío será ver que pasa el próximo 30 de abril y ser consciente de las decisiones que se tomen a partir de entonces.