GUSTAVO POSSE: «YO NO SOY SIMPATIZANTE DE LARRETA»

Hora 60

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, se refirió a la situación política actual y dejó un titulo insólito. Si bien es cierto que el jefe comunal comenzó su desprendimiento de Juntos por el Cambio en enero de este año, su definición sobre el jefe de Gobierno sorprendió a más de uno y sumó fuego a la interna de la oposición.

«No soy simpatizante de Larreta», indicó Posse al referirse al jefe de Gobierno y aspirante a la conducción opositora de Juntos por el Cambio, en una entrevista con Infoban Radio. Esta expresión se convirtió en la primera definición política del intendente de cara al futuro.

Si bien es cierto que en enero del 2020 comenzó a salirse de Juntos por el Cambio con la creación del bloque de diputados bonaerenses Cambio Federal (una idea que comparte con Emilio Monzó y que reune apenas a cinco legisladores en la Provincia), nunca se había manifestado una diferencia tan fuerte de Posse para con Larreta. En ese sentido, Posse es el primer y único dirigente de la coalición de la oposición que manifestó públicamente que que no le simpatiza Larreta.

En este contexto, las declaraciones del alcalde generaron mucho ruido y desataron dos cuestiones: por un lado, sumaron más fuego a la interna opositora, y por el otro dieron, un fundamento para aquellos que desconfían de Posse dentro del ex espacio amarillo: la única posibilidad que reune el hijo de Melchor para tener un lugar protagónico en la alianza opositora es ganando las elecciones del radicalismo bonaerense, en octubre próximo. Incluso esa interna también lo encuentra a Posse fuera del esquema más fuerte: el apoyo claro de la política de Cambiemos es por la candidatura de Maximiliano Abad, rival directo del mandamás de San Isidro.

En línea con las cuestiones internas la definición de Posse buscó caer simpática en la famosa ala dura de Juntos por el Cambio. Si bien no se refirió al comunicado de la oposición sobre la muerte de Fabián Rodriguez, Posse se despegó de Larreta y generó un guiño en el sector que más tensiona con el gobierno nacional.

Por el otro lado, aquellos que dudan de un cambio de espacio de Posse tienen argumentos. Gustavo fue radical, kirchnerista y massista, antes de llegar a ser candidato de Cambiemos en el 2015, y quien lo conoce sabe que en su cabeza hay una única prioridad: mantener su fuerza política local y ganar elecciones en San Isidro sin importar lo que pase por encima del distrito.

Pese a esto desde el possismo tienen otro razonamiento. La mesa chica de la política del intendente considera que Monzó será quien garantice la presencia del intendente en la alianza opositora a corto plazo, mientras que Lousteau -su socio radical- será quien lo haga a largo plazo. Con estas garantías se impone la idea de una libertad extrema para hacer y decir cualquier cosa en términos políticos.

Con esas presuntas garantías el intendente anda liviano de equipaje. Como lo marca su historia no tiene mucho problemas en cambiar de pensamiento y consideración política de un día para otro. Hoy avisó que no es simpatizante de Larreta, que mañana no sorprenda si se hace fanático de Cristina.

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