DEBATE, PAPELO Y DESPUES – *Por Ariel Fernandez

Hora 60

Paso el debate, quedaron las ediciones arbitrarias, muchos memes (algunos excepcionales), la infantil costumbre de una falsa-izquierda tibia que se abraza a la derecha con patética calidad, el libertario Espert y sus recetas que atrasan un siglo, Gomez Centurion que atrasa mas de dos siglos , Lavagna ahí, un viejo amigo, que corre en crocs una maratón y por ultimo: Alberto y Macri quienes definen el futuro de nuestro país.

El formato del debate, poco lugar dio al intercambio de ideas, fue mas bien un aburrido esquema de exposición que a pesar de sus limitaciones nos permitió ratificar dos cosas: 1) Solo hay dos candidatos en competencia 2) Alberto es un político de pura cepa bien formado en la universidad pública y Macri un miembro de la elite dominante sin dominio alguno de la política, mucho menos del discurso.

Cuando la mentira es la verdad.

La gran diferencia con el tristemente recordado debate de 2015 es que el actual presidente, en aquel entonces candidato de la oposición no tiene mas la posibilidad de mentir a cuenta, se acabó el préstamo de credibilidad y si me permiten la conjetura, con su letanía de promesas incumplidas se va muriendo la zoncera que reza que los ricos van a gobernar bien y no van a robar.

En este Debate de manera alucinada el presidente expuso números (en especial dos, relación deuda-PBI y gasto en educación y políticas de genero) que nadie en su sano juicio podría tomar como reales, se buscó persistir en una estrategia que choca contra la realidad en ilusiones dignas de un mago avezado, expresadas lamentablemente por un mediocre orador.

Las respuestas de Alberto Fernandez fueron contundentes, números basados en estadísticas oficiales, que demuestran que la realidad de nuestro país difiere al de los cuentos de Alicia o al de Macri, deuda por los cielos, baja de presupuestos en educación, salud, ciencia y tecnología, aumento de la pobreza.

Fue contundente la diferencia cuando se trató de números, de datos, de realidades, se acabó el crédito para la mentira.

Un momento en particular del debate se parecido sacado de un capítulo de los tres chiflados, cuando se habló de política internacional se hablo poco de geopolítica, los segundos de silencio de Del caño le dieron un raro tono de color a una declaración de principios contundente, para Macri el mundo es un lugar idílico al que regresamos arrodillados, golpeados y dejándonos vejar, casi masoquismo geopolítico. Venezuela, Maduro, y la saga del grupo Lima expresadas por su peor exponente parecieron mas un discurso de sobremesa que elementos de un debate presidencial.

La situación de Ecuador, el fracaso cantado del FMI, el levantamiento popular le dio a Alberto herramientas frescas para encarar el ítem internacional basándose en la teoría de la dependencia y poniendo por sobre todo el rol de las potencias y la periferia sojuzgada fue contundente, para los peronistas nada nuevo, tercera posición. La salida a la uruguaya de la chicana venezolana del presidente mostró un indicio de la relación que se abre con el mundo, MERCOSUR para el sur, fortalecimiento regional y soberanía sobre las Malvinas
como bandera.

De que se habló cuando se habló de politicas de género, de un lado de la creación de un ministerio y de la comprensión acerca de la necesidad de terminar con la clandestinidad en la que miles de mujeres mueren, del otro de una fantasía insostenible, el gobierno que desmantelo las políticas de genero se colgó una cucarda que no le pertenece. Gomez Centurion la rompió, esto si el debate se daba en el medioevo.

¿ quién gano el debate?

La verdad que es una sentencia difícil, los debates si fueran tales podrían tener ganadores mas evidentes, con este formato es mas difuso, pero quedo algo claro, Macri enarbolo un discurso que tuvo dos aristas fundamentales, por un lado la de relatar un país de fantasía por otro ser opositor de la oposición, se olvidó de que en esta el es presidente, salvo cuando se le animo al dedito kirchnerista de Alberto el resto fue dudoso, mal guionado o una fantástica obra sobre tierras lejanas e inexistentes.

Alberto se paró como presidente, con diagnóstico preciso, sin esquivar nada, pero poniendo el eje en la propuesta para la salida, remarcando las mentiras y haciendo justicia al sentar a Scioli en primera fila. Tiro golpes de todo tipo, pero a tiempo, como los buenos púgiles.

Lo que se viene es otro debate, una noche mas, en la que poco se moverá el amperímetro y si se delinearan las posiciones y oposiciones que surgirán después del 10 de diciembre.

*Concejal, Responsable del Movimiento Evita Malvinas Argentinas.

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