diciembre 7, 2021

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¿CUANTO ARRIESGA JULIO ZAMORA EN PONERSE AL FRENTE DE LA CAMPAÑA EN TIGRE?

Tras el resultado de las PASO en Tigre, el intendente Julio Zamora ha decidido ponerse plenamente al frente de la campaña electoral para revertir el resultado en el distrito. Desde sus declaraciones mediáticas hasta el día a día, el alcalde se carga una elección legislativa al hombro y puede arriesgar su caudal político.

Que Tigre es uno de los distritos apuntados por la oposición no es novedad. Lo emblemático del distrito seduce a más de uno del equipo de Juntos y la sola presencia de Diego Santilli y Facundo Manes para relanzar su campaña en la Primera Sección da cuenta de ello. Sin embargo, desde el oficialismo local parecen contrarrestar esto con un mensaje claro: Julio Zamora será el encargado de afrontar la campaña de cara a noviembre.

Lo curioso de esto tiene que ver con el escenario pasado y futuro. Si uno analiza el desarrollo 2017 encontrará que fue más problemático que este 2019. En aquella oportunidad, el entonces Cambiemos alcanzó los 35 puntos, imponiéndose a los espacios de «1 Pais» y «Unidad Ciudadana». Ante este escenario, el 2019 se desarrollaba como gran interrogante: peleas internas para el oficialismo local, cuestionamientos en la gestión y la derrota pasada parecía otorgar un escenario desalentador. Pese a eso la realidad demostró que el Frente de Todos -con un contexto favorable- le permitió obtener a Zamora el 55 por ciento del os votos, superando por 20 puntos a su oposición.

En el pasado el mensaje fue claro. Se perdió la legislativa y se ganó la ejecutiva. ¿Qué permitió revertir eso en dos años? Desde un análisis preciso hay dos cuestiones claras. La primera tuvo que ver con la imagen del propio jefe comunal: Zamora no es rechazado por sus vecinos y genera más confianza en el gobierno que sus oponentes. Y lo segundo se sujeta exclusivamente al contexto favorable para la opción de raíz peronista, tanto en el ámbito nacional como provincial, con su implicancia en lo local.

Al verse alterada esta situación en el 2021, el riesgo de Zamora al frente de la campaña local es inminente. Si no logra revertir el escenario, la oposición dirá que el intendente ya no es lo que era y que tuvieron la capacidad de ganarle luego que se hiciera cargo con su nombre, su firma y su cara de la campaña. Además quedará sentado el precedente inmediato para el corto plazo. Párrafo aparte: Zamora, como tantos otros intendentes, seguramente tendrá la posibilidad de presentarse a la reelección en el 2023.

En caso contrario, si gana la legislativa, pasará como lógico y normal. Es el alcalde, quien maneja los recursos y quien manda en el distrito. Y la oposición dirá que la «revancha» será dentro de dos años, con la elección que verdaderamente le permitirá cambiar el modelo de Tigre.

Habrá que ver qué sucede el 14 de noviembre. Zamora asume el riesgo y no es casualidad: su rival, Segundo Cernadas, perdió más de 30 mil votos en sus distintas perfomances electorales y desde ese lugar hay un argumento para consolidar la presencia en la campaña. Aunque sea una legislativa, de menor impacto, el intendente arriesga: quedará ver si gana.